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viernes, 9 de diciembre de 2016

XXVII HOMENAJE A THE BEATLES. SEVILLA



Tras la breve pero intensa experiencia almeriense, se nos presentaba otra oportunidad de reunirnos, esta vez en la capital hispalense. Yo lo tuve claro desde el principio: estoy a una hora y cuarto. Enseguida me puse en contacto con los miembros del grupo que fueron a Almería; la mayoría tenía otros planes, trabajo… No me desanimé y convencí a otros miembros que no habían ido a Almería. Esperábamos ansiosos el programa de actividades. Cuando se hizo público, no defraudó.
El martes Nuria Laso, Carlos Urbano y yo pasamos todo el día en Sevilla. Empezamos la jornada con la charla sobre el viaje secreto de Paul atravesando la península junto a Mal Evans (el bigote falso de Paul, llamada desde Bailén a NEMS, parada y fonda en Sevilla…) para, según investigaciones de Enrique Sánchez y José Ángel Martín, terminar la letra de Penny Lane a la vera del Guadalquivir. El clima, como de costumbre, invitaba a pasear por el centro y tapear en sus bares; y así lo hicimos. Por la tarde, Álvaro Ortega (un lujo tenerle en este grupo) compartió mesa con Enrique para hablar de la colaboración entre Los Escarabajos y el artista vasco en la producción de unos vídeos alucinantes, retirados de la circulación en algunos casos por el buen hacer del grupo sevillano, que hizo creer a algunos que se estaban utilizando grabaciones originales de los de Liverpool. Antes del musical, unas cervecitas en buena compañía: Carlos, Nuria, Carmen Villoria, José Ángel y Álvaro. El musical, última actividad del día, escrito por Enrique, es un recorrido por la obra del cuarteto a través de una charla entre un abuelo y su nieta. Por cierto, cómo canta Ali Villegas, la “nieta” del musical. Así, tras un día de beatlemanía intensa, de vuelta a casa.
El miércoles me planté en Sevilla con otro joven acompañante, Isidrock. Charla de Rod Davis sobre la infancia de los Quarrymen y la formación del grupo. Con un español más que correcto, el bueno de Rod nos entretuvo y amenizó la charla cantado varias canciones de aquellos años pre-Beatles. Fernando Silva se convirtió en Pete Shotton cuando acompañó a Rod con la tabla de lavar; lo hizo muy bien, como si llevara toda la vida haciéndolo. Otro receso, cervecitas; esta vez con Paco Jiménez, Fernando, Carmen, Isidrock, Nuria, Paco Romero y Pepe Barros: charla y camaradería; muy buen rollo. De vuelta a la sala Silvio del Teatro Joaquín Turina y tras una conexión en directo con The Grapes y The Cavern, llegaba el plato fuerte del día: música en directo. Los Silver Beatles de Málaga hicieron un recorrido por la primera mitad de la obra del grupo. Como fin de fiesta, Los Escarabajos nos deleitaron con su buen hacer y un repertorio atrevido de la etapa de estudio de los Beatles.
Salida, besos, abrazos y despedida. Todo de muy buen rollo. Veo este grupo como una familia, una gran familia, que va poco a poco creciendo. Se os echó de menos, Javi, María, Pux, Mónica, Mari Paz, César, Ana, Jesús… ¿Cuándo y dónde nos vemos la próxima vez? ¿En Liverpool? 


miércoles, 25 de mayo de 2016

De plagios, autorreferencias y otros eufemismos...

De todos es sabido que el tema más conocido de George Harrison en solitario es My sweet Lord. Muchos sabrán también que fue acusado de haberlo plagiado de un tema de los incipientes 60, He´s so fine. No solo fue acusado, también fue condenado. Para defenderse de aquella condena escribió un  tema con un vídeo desenfadado y algo irónico, This song. Hasta aquí lo que fue.
Ahora hablaré de lo que pudo haber sido. Se me escapa (y mira que le he dado vueltas) cómo el autor de la música de la serie televisa Batman no lo acusó de nada, siquiera de plagio inconsciente, cuando escuchó el corte que abría el lp Revolver
Debió ser por amistad que el bueno de George pensara que Paul (con quien iba al colegio de pequeño y  compartió estudios en el Liverpool Institute) no le afearía nunca que su coda de Isn´t it a pitty se parecía, sospechosamente, a la coda más famosa de la música popular del siglo XX.
Por otro lado, George Harrison demostró ser capaz de hacer una buena canción con lo que en poesía sería un haiku; es decir, de una letra mínima, sacaba una buena canción. Hay algunos ejemplos como You o What is life, donde la letra es, precisamente, lo menos importante. De esta clase de canciones es también el tema Ding Dong... ¿Debería haber pagado a sus compañeros por "coger prestada" la estructura estrófica de este tema de una canción del cuarteto? ¿Sabes de qué canción es deudora?

miércoles, 9 de marzo de 2016

George Martin (1926-2016)

Sin él TODO hubiera sido distinto. 
Confió en ellos cuando no lo hizo nadie, a pesar de que los temas que le presentaron no eran gran cosa. Pero tuvo la perspicacia para intuir un talento innato en esos cuatro chicos provincianos.
Les enseñó a trabajar en el estudio, dedicándoles muchas horas, sabiendo que aquello que el destino le había puesto en su camino era un diamante en bruto que había que pulir.
Se remangó y se puso manos a la obra cuando hizo falta.
Desapareció, discretamente, cuando vio que su autoridad no era respetada.
Volvió, humildemente, cuando se le requirió de nuevo.
En fin, ahí están In my life, Eleanor Rigby, A day in the life, Strawberry fields y tantas y tantas otras, sin cuya colaboración...
DEP, sir George Martin.

lunes, 12 de octubre de 2015

The lost week end



Para mi primo César, a quien le encanta este periodo de la vida de John Lennon

Quien quiera saber cómo pasó John Lennon su “fin de semana perdido” en Los Ángeles separado de Yoko Ono, debe leer este libro escrito por quien convivió con el músico británico. May Pang trabajaba para John Lennon y Yoko Ono desde diciembre del 70. A mediados del 73, recibe un encargo muy especial: Yoko Ono le pide que salga con John. La pareja no pasaba por su mejor momento y John y May deciden volar a la costa oeste. Allí pasarán año y medio juntos  compartiendo fiestas, grabaciones, drogas y alcohol con Harry Nilsson, Keith Moon, Ringo Starr, Mick Jagger, Elton John, Phil Spector y demás fauna… tóxica, que diría César San Juan.
May Pang, ayudada en la escritura por Henry Edwards, repasa desde la distancia ese periodo tan intenso de su vida profesional y personal. Según la chinoamericana, a quien Lennon llamaba Fung Yi en la intimidad, ella fue quien convenció a Lennon de recuperar su relación con Julian, su primer hijo; con Paul y Linda, que se dejaron caer por Santa Mónica más de una vez; incluso, fríamente eso sí, con Cynthia, su primera esposa.
Lennon se nos presenta como un hombre cariñoso y violento, según sus cambiantes estados de ánimo; como un hombre celoso hasta el paroxismo; como artista ilusionado con sus proyectos futuros; como un hombre con sus miedos y sus inseguridades…como un simple hombre que necesitaba ser amado.
El libro parece estar contado de manera honesta. Al estar escrito en primera persona, May Pang intenta justificar (no siempre lo consigue) quién le contó esto o aquello cuando ella no estaba presente, dando así un aire de verosimilitud. Lo único que se le puede reprobar son algunas pinceladas (excesivamente literarias) como cuando intenta pasar por pitonisa y cuadrar lo que después terminaría pasando: predice que Sean nacerá el mismo día que su padre o que el propio John dice, según ella, hablando de sus fans, que alguno “probablemente me matará”.
En definitiva, un libro para conocer al hombre, al músico, no al mito en que se convirtió el 8 de diciembre de 1980.

viernes, 5 de junio de 2015

Discoppk (VIII): Ocasión perdida


¡¡Qué lástima de oportunidad perdida!! A pesar del magnífico material con el que se han encontrado y con el elenco de intérpretes de primera fila, el resultado no puede ser más decepcionante. Admito que la escucha es agradable, pero solo eso; no sorprende, que es lo que yo le pido a un disco de versiones. Buena parte de responsabilidad recae en la decisión de que sean los mismos músicos de Paul los que tocan prácticamente todos los temas. Con lo cual han hecho una suerte de karaoke con artistas invitados. Hay más riesgo en algunas versiones de “La Voz” que en este disco. Cerrando los ojos, creo ver a Paul al piano e, incluso, escucho los coros de la pobre Linda.
   Alguien tan dado a versionarse a sí mismo como Dylan hace una versión aseada de Things we said today, pero no hay versión; en My love todo el atrevimiento consiste en cambiar el solo de guitarra original por uno de piano; en Wanderlust a Brian Wilson se le va el bolo a mitad de canción y cree estar en Once upon a time; en Let´em in las notas altas son inalcanzables para Dr. John...
   Por contra (no todo van a ser malas noticias), hay algunas, pocas, versiones que yo salvaría. En la versión que Willie Nelson hace de Yesterday (y eso que de ese envite no es fácil salir airoso), fabulo con la posibilidad de que ese fraseo de armónica saliera de los labios de John; en Come and get it han ido un poco más lejos, ya que han osado ponerle fondo reggae; en No more lonely nights han hecho una versión acústica y, por último, la que en mi opinión es la mejor versión de todas, On the way, del recientemente fallecido B. B. King: sí, ya sé, me diréis que no cambia sustancialmente de la original, pero es que yo creo que Paul escribió esta canción para que algún día la grabara el dueño de Lucille; o sea, que no ha tenido que llevársela a su terreno porque ya estaba en él desde que salió del magín de sir Paul.

*Para escuchar las canciones pulsa sobre el título de las mismas.

sábado, 11 de abril de 2015

Beatles vs. Stones



La disputa entre seguidores de los Stones y los Beatles es casi tan antigua como la aparición de ambos grupos en la escena musical. De hecho ha ido en paralelo casi desde sus comienzos: Decca, compañía discográfica que todavía se está tirando de los pelos por rechazar a los de Liverpool, fichó a los pocos meses (evitando así otro descalabro financiero) a los Stones por sugerencia de…George Harrison. Desde entonces ha habido sus más y sus menos.
Hace unos meses compré el libro que aquí se reseña, escrito por John McMillian. No conozco nada de este señor, pero tras la lectura del libro, me da la sensación de que tira más por el cuarteto que por el quinteto. No sé, es una sensación.
El libro está muy profusamente documentado y muy bien escrito (de la traducción será mejor no hablar). Me gusta la honestidad intelectual del autor a la hora de poner en duda hechos de los que no tiene constancia o cuando, como ocurre varias veces, las fuentes no coinciden. Otros suelen tirar por la calle de en medio y se aplican la máxima periodística de “no dejes que la verdad te estropee un buen titular”.
La lectura, ya digo, es amena. Nos enteramos de las relaciones personales y musicales de los miembros de ambas bandas. Se nos caen algunos mitos: los Stones se vistieron con chaqueta y corbata porque había que “tragar”; se respetaban y admiraban mutuamente; los Beatles no eran menos “revolucionarios” que los londinenses (un estudiante de Columbia cuenta cómo en el agitado 68 “cantábamos las letras de las canciones de los Beatles y bailábamos en círculo”); compartieron escenario un par de veces (septiembre del 63 y mayo del 66); Jagger y Richards fueron testigos de excepción del concierto de los Beatles en el Shea Stadium…
En fin, un libro recomendable para indagar en la interacción de las dos bandas más famosas de todos los tiempos.
Como dijo Cortázar: “La primera obligación del artista es ser revolucionario como artista”.
PD) No diré cuál es mi veredicto. Ustedes ya lo saben.

sábado, 4 de abril de 2015

Ucronía (VIII). ¿El mejor disco de la historia?



                                                15 de julio de 1971

-¿Vas a venir o no?
- Claro; vamos, lo compras y volvemos para escucharlo, ¿no?
- Sí. Estoy ansioso por tenerlo. Decían que no sacarían ningún disco más…
-¿Pero no fue Paul el que anunció que dejaba el grupo?
-Sí, pero parece que le convencieron de continuar juntos. Hace ya más de un año que no publican nada y es mucho tiempo para ellos, que publican un par de discos al año…

Entran en la tienda de El Corte Inglés, sección “Música”, y allí estaba recién puesto a la venta. Lo cogió, y como si de un rito se tratara, lo acarició y lo olió. Dio la vuelta para ver la contraportada y los temas del nuevo disco:

Cara A:
1.- Gimme some truth
2.- Junk
3.- All things must pass
4.- Imagine
5.- I´m the greatest
6.- Monkberry moon delight
7.- Working class hero

Cara B:
1.- Wah-Wah
2.- Mother
3.- Maybe I´m amazed
4.- Jealous guy
5.- The back seat of my car
6.- Isolation
7.- Isn´t it a pity

Salieron rápidos de la tienda para ir a casa para escucharlo con la misma devoción con que habían escuchado los trece anteriores…