En estos días en que se celebra
el nacimiento de Jesús de Nazaret, quiero
plantear una duda que me acompaña desde hace mucho tiempo.
En aquel tiempo (nótese la
educación jesuítica del redactor), dabas una patada a una piedra y encontrabas un
montón de mesías, o supuestos mesías. Uno de ellos, Jesús de Nazaret, con más
fortuna que el resto, consiguió arrastrar a un buen puñado de fieles seguidores
y, sobre su figura, se montó una Iglesia, que es una institución poderosísima
actualmente.
¿Era necesario un mesías? ¿Era
Jesucristo el mesías esperado? ¿Todos estaba dispuesto para que así ocurriera?
¿Ocurrió todo así porque tenía que ocurrir o Dios vio con antelación lo que los
hombres iban a hacer sin poder evitarlo? Por las palabras de Jesús de Nazaret (demos por buenos los evangelios, que es mucho decir en mi opinión), deducimos que todo
estaba escrito y así tenía que suceder. Y mi pregunta es la siguiente: ¿Por qué
la Iglesia católica y todos sus fieles se han ensañado de esa manera con Judas?
¿No es, muy a pesar suyo, una pieza indispensable en toda esta tramoya? ¿Habría
habido cristianismo sin el apóstol maldito? ¿Pudo "negarse" a representar ese papel? ¿No le hubiera todado a otro? ¿No es, en fin, Judas, una víctima
más de los designios divinos?
¡Cuántas preguntas y qué pocas respuestas!