miércoles, 25 de mayo de 2016

De plagios, autorreferencias y otros eufemismos...

De todos es sabido que el tema más conocido de George Harrison en solitario es My sweet Lord. Muchos sabrán también que fue acusado de haberlo plagiado de un tema de los incipientes 60, He´s so fine. No solo fue acusado, también fue condenado. Para defenderse de aquella condena escribió un  tema con un vídeo desenfadado y algo irónico, This song. Hasta aquí lo que fue.
Ahora hablaré de lo que pudo haber sido. Se me escapa (y mira que le he dado vueltas) cómo el autor de la música de la serie televisa Batman no lo acusó de nada, siquiera de plagio inconsciente, cuando escuchó el corte que abría el lp Revolver
Debió ser por amistad que el bueno de George pensara que Paul (con quien iba al colegio de pequeño y  compartió estudios en el Liverpool Institute) no le afearía nunca que su coda de Isn´t it a pitty se parecía, sospechosamente, a la coda más famosa de la música popular del siglo XX.
Por otro lado, George Harrison demostró ser capaz de hacer una buena canción con lo que en poesía sería un haiku; es decir, de una letra mínima, sacaba una buena canción. Hay algunos ejemplos como You o What is life, donde la letra es, precisamente, lo menos importante. De esta clase de canciones es también el tema Ding Dong... ¿Debería haber pagado a sus compañeros por "coger prestada" la estructura estrófica de este tema de una canción del cuarteto? ¿Sabes de qué canción es deudora?

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