sábado, 25 de marzo de 2017

Greguerías (XIV)

El columpio es el recuerdo mecido de la infancia (Mayra Castillo)
La Bolsa es el termómetro del capitalismo (Mª Teresa Ramírez)
El columpio es el yo-yo del árbol (Nerea Calderón)
Así como la vida misma: unas veces eres cuchillo; otras veces, herida (Nerea Calderón)
Teclado: dientes de los músicos (Angie Imbachi)
Teclado: piano de palabras (Juanma Pumariño)
El teclado es el piano de los informáticos (Adrián Mediel)
Espalda: Braille para mi lengua (Susana Gallardo)
Teclado: piano monocromático (Susana Gallardo)
Espalda: tobogán para caricias (Cristina Najarro)
El suelo que piso es el teclado de mi vida: cada paso que doy es una nota que compone mi melodía (Macarena Portillo)
El teclado es el lenguaje de los cobardes (Concha Alonso de la Torre)
El teclado de un piano es un pequeño paso de cebra (Fran Viñuelas)

domingo, 12 de marzo de 2017

Greguerías (XIII)

Cita anual de Ramón con mis alumnos. Esta es parte de la cosecha:

Embudo: volcán arrepentido (Patricia Carballar)
Móvil: droga del siglo XXI (Ana María Vaquero)
Móvil: prolongación de las manos (Alba Benítez)
El embudo es como nuestro círculo de amigos: al final solo caben unos pocos (Inma Ojeda)
Embudo: montaña con chimenea (Carlos Aguza)
Móvil: cadena de la sociedad (Carlos Aguza)
Móvil: segunda caja tonta (Belén Picón)

En breve, unas cuantas más.

domingo, 1 de enero de 2017

No hay quinto malo...dicen.

                                Empieza la cuenta atrás...    

Las bases las tienes en este enlace. Ánimo y suerte.

viernes, 9 de diciembre de 2016

XXVII HOMENAJE A THE BEATLES. SEVILLA



Tras la breve pero intensa experiencia almeriense, se nos presentaba otra oportunidad de reunirnos, esta vez en la capital hispalense. Yo lo tuve claro desde el principio: estoy a una hora y cuarto. Enseguida me puse en contacto con los miembros del grupo que fueron a Almería; la mayoría tenía otros planes, trabajo… No me desanimé y convencí a otros miembros que no habían ido a Almería. Esperábamos ansiosos el programa de actividades. Cuando se hizo público, no defraudó.
El martes Nuria Laso, Carlos Urbano y yo pasamos todo el día en Sevilla. Empezamos la jornada con la charla sobre el viaje secreto de Paul atravesando la península junto a Mal Evans (el bigote falso de Paul, llamada desde Bailén a NEMS, parada y fonda en Sevilla…) para, según investigaciones de Enrique Sánchez y José Ángel Martín, terminar la letra de Penny Lane a la vera del Guadalquivir. El clima, como de costumbre, invitaba a pasear por el centro y tapear en sus bares; y así lo hicimos. Por la tarde, Álvaro Ortega (un lujo tenerle en este grupo) compartió mesa con Enrique para hablar de la colaboración entre Los Escarabajos y el artista vasco en la producción de unos vídeos alucinantes, retirados de la circulación en algunos casos por el buen hacer del grupo sevillano, que hizo creer a algunos que se estaban utilizando grabaciones originales de los de Liverpool. Antes del musical, unas cervecitas en buena compañía: Carlos, Nuria, Carmen Villoria, José Ángel y Álvaro. El musical, última actividad del día, escrito por Enrique, es un recorrido por la obra del cuarteto a través de una charla entre un abuelo y su nieta. Por cierto, cómo canta Ali Villegas, la “nieta” del musical. Así, tras un día de beatlemanía intensa, de vuelta a casa.
El miércoles me planté en Sevilla con otro joven acompañante, Isidrock. Charla de Rod Davis sobre la infancia de los Quarrymen y la formación del grupo. Con un español más que correcto, el bueno de Rod nos entretuvo y amenizó la charla cantado varias canciones de aquellos años pre-Beatles. Fernando Silva se convirtió en Pete Shotton cuando acompañó a Rod con la tabla de lavar; lo hizo muy bien, como si llevara toda la vida haciéndolo. Otro receso, cervecitas; esta vez con Paco Jiménez, Fernando, Carmen, Isidrock, Nuria, Paco Romero y Pepe Barros: charla y camaradería; muy buen rollo. De vuelta a la sala Silvio del Teatro Joaquín Turina y tras una conexión en directo con The Grapes y The Cavern, llegaba el plato fuerte del día: música en directo. Los Silver Beatles de Málaga hicieron un recorrido por la primera mitad de la obra del grupo. Como fin de fiesta, Los Escarabajos nos deleitaron con su buen hacer y un repertorio atrevido de la etapa de estudio de los Beatles.
Salida, besos, abrazos y despedida. Todo de muy buen rollo. Veo este grupo como una familia, una gran familia, que va poco a poco creciendo. Se os echó de menos, Javi, María, Pux, Mónica, Mari Paz, César, Ana, Jesús… ¿Cuándo y dónde nos vemos la próxima vez? ¿En Liverpool? 


miércoles, 29 de junio de 2016

¿Bifrontes o jánicas?


“Huésped” fue la primera palabra que me encontré, hace ya muchos años, de lo que podríamos llamar “palabra bifronte” o “autoantónima”. “Huésped” designa  tanto a la persona que hospeda  como a la hospedada. Ya hace algún tiempo hablábamos aquí de otro caso, la palabra “nimio”, de lo que el filósofo Roberto Rojo llamó palabras jánicas. Les dio este nombre porque al dios Jano se le representa con dos caras que miran en sentidos opuestos.
Hay una larga lista de este tipo de palabras en nuestra lengua:
a)      Enervar: En un principio, por su etimología, significaba “quitar la fuerza”, o sea, “debilitar”. Pero lo cierto es que el sentido mayoritario que se le da hoy es justamente el contrario, es decir, “encender el ánimo”, “alterar”.
b)    Alquilar: Si alguien dice: “He alquilado un piso”, ¿qué debemos entender? ¿Yo soy el propietario o el inquilino?
c)       Progenie: “Casta, generación o familia de la cual se origina o desciende una persona” (DRAE). No hay más que añadir.
d)      Álgido: “Crítico o culminante” según el DRAE. Aunque sea en sentido figurado, asociamos lo culminante al calor. Pues bien, “álgido” significa “muy frío”.
e)      Espirar: Las acepciones 4 y 6 del actual DRAE son diametralmente opuestas. En una se dice que significa “atraer el aire exterior a los pulmones”; en la otra, que significa “expeler el aire aspirado”.
f)       Nictálope: 1.- Que ve mejor de noche que de día. 2.- Que tiene dificultad para ver de noche o con luz escasa. Estas son las dos acepciones que aparecen en el DRAE. No ayudan mucho, la verdad.

              En fin, que yo que en mis clases de Lengua insisto a mis alumnos en la importancia de ser precisos,  de evitar la ambigüedad (salvo que sea calculada) para no dar al interlocutor la posibilidad de interpretarnos mal, me encuentro con este ramillete de palabras juguetonas que valen lo mismo para un roto que para un descosido.
              Otro día hablaremos de confesional y laico.

miércoles, 25 de mayo de 2016

De plagios, autorreferencias y otros eufemismos...

De todos es sabido que el tema más conocido de George Harrison en solitario es My sweet Lord. Muchos sabrán también que fue acusado de haberlo plagiado de un tema de los incipientes 60, He´s so fine. No solo fue acusado, también fue condenado. Para defenderse de aquella condena escribió un  tema con un vídeo desenfadado y algo irónico, This song. Hasta aquí lo que fue.
Ahora hablaré de lo que pudo haber sido. Se me escapa (y mira que le he dado vueltas) cómo el autor de la música de la serie televisa Batman no lo acusó de nada, siquiera de plagio inconsciente, cuando escuchó el corte que abría el lp Revolver
Debió ser por amistad que el bueno de George pensara que Paul (con quien iba al colegio de pequeño y  compartió estudios en el Liverpool Institute) no le afearía nunca que su coda de Isn´t it a pitty se parecía, sospechosamente, a la coda más famosa de la música popular del siglo XX.
Por otro lado, George Harrison demostró ser capaz de hacer una buena canción con lo que en poesía sería un haiku; es decir, de una letra mínima, sacaba una buena canción. Hay algunos ejemplos como You o What is life, donde la letra es, precisamente, lo menos importante. De esta clase de canciones es también el tema Ding Dong... ¿Debería haber pagado a sus compañeros por "coger prestada" la estructura estrófica de este tema de una canción del cuarteto? ¿Sabes de qué canción es deudora?

domingo, 27 de marzo de 2016

Greguerías XII

Última tanda del curso. Alumnos de 2º de Bachillerato:

- La corbata es la lengua de la camisa (Sergio Barba)
- Calcetín: guante del pie (Helena Gylfadóttir)
- La corbata es la horca de los ejecutivos (Irene Olmedo)
- Calcetín: profiláctico del mal olor (Carlos Meiriño)
- Corbata: cinturón de seguridad políticamente correcto (Velma Grisham)
- La cocina es la bocina del estómago (Marina Soler)
- Cortina: eclipse de sol (Ángel Gordillo)
- Cortina: las pestañas de una casa (Marina Moreno)
- La cortina es el párpado de la ventana (Pablo Herreros)
- Celda: muros de lamentaciones (Alejandro García)

miércoles, 9 de marzo de 2016

George Martin (1926-2016)

Sin él TODO hubiera sido distinto. 
Confió en ellos cuando no lo hizo nadie, a pesar de que los temas que le presentaron no eran gran cosa. Pero tuvo la perspicacia para intuir un talento innato en esos cuatro chicos provincianos.
Les enseñó a trabajar en el estudio, dedicándoles muchas horas, sabiendo que aquello que el destino le había puesto en su camino era un diamante en bruto que había que pulir.
Se remangó y se puso manos a la obra cuando hizo falta.
Desapareció, discretamente, cuando vio que su autoridad no era respetada.
Volvió, humildemente, cuando se le requirió de nuevo.
En fin, ahí están In my life, Eleanor Rigby, A day in the life, Strawberry fields y tantas y tantas otras, sin cuya colaboración...
DEP, sir George Martin.

domingo, 6 de marzo de 2016

Greguerías XI


Un año más, fiel a nuestra cita con las greguerías que mis alumnos crean de la nada y en un periquete. Con la presión, además, del tiempo que tienen, pues las componen como parte de un examen y con las palabras que este diabólico profesor les propone. Cuando les dije lo que tendrían que hacer en el examen, se me quejaron porque no se creían capaces. Yo, que sé de sus capacidades, sabía que no me defraudarían.
Esta tanda selecciona las mejores greguerías de mi  4º ESO A. Espero que las disfrutes, querido lector de este moribundo blog.

Lágrimas: trocitos de cristal que aparecen al rompernos por dentro (M. Carmen Matamoros)
El reloj de arena muestra que nunca es tarde para empezar de nuevo (M. José Vaca)
Piano: ajedrez musical (Andrea García)
Reloj de arena: pajarita del tiempo (Andrea García)
Pasa el tiempo, como en un reloj de arena, que parece nunca avanzar (Natalia Orrego)
Piano: dientes que hacen música (María Castro)
Reloj de arena: lágrimas del tiempo (Fernando Campos)
Lágrima, lago de soledad (Rafael Gutiérrez)
Piano: sonido en blanco y negro (Gloria Carvajal)
Reloj de arena: tiempo envasado (Luis Lozano)
Piano: instrumento que necesita un dentista (Juanjo García)
Piano: instrumento con caries (Juanjo García)
Lágrima: lluvia de la mejilla (Juanjo García)
Reloj de arena: diábolo del tiempo (Juanjo García)

viernes, 1 de enero de 2016

IV Premio de Microrrelatos

Un año más...y ya van cuatro. Desde hoy y hasta el día 29 de febrero recibiremos vuestros micros. Ánimo y suerte.
Bases del concurso

lunes, 12 de octubre de 2015

The lost week end



Para mi primo César, a quien le encanta este periodo de la vida de John Lennon

Quien quiera saber cómo pasó John Lennon su “fin de semana perdido” en Los Ángeles separado de Yoko Ono, debe leer este libro escrito por quien convivió con el músico británico. May Pang trabajaba para John Lennon y Yoko Ono desde diciembre del 70. A mediados del 73, recibe un encargo muy especial: Yoko Ono le pide que salga con John. La pareja no pasaba por su mejor momento y John y May deciden volar a la costa oeste. Allí pasarán año y medio juntos  compartiendo fiestas, grabaciones, drogas y alcohol con Harry Nilsson, Keith Moon, Ringo Starr, Mick Jagger, Elton John, Phil Spector y demás fauna… tóxica, que diría César San Juan.
May Pang, ayudada en la escritura por Henry Edwards, repasa desde la distancia ese periodo tan intenso de su vida profesional y personal. Según la chinoamericana, a quien Lennon llamaba Fung Yi en la intimidad, ella fue quien convenció a Lennon de recuperar su relación con Julian, su primer hijo; con Paul y Linda, que se dejaron caer por Santa Mónica más de una vez; incluso, fríamente eso sí, con Cynthia, su primera esposa.
Lennon se nos presenta como un hombre cariñoso y violento, según sus cambiantes estados de ánimo; como un hombre celoso hasta el paroxismo; como artista ilusionado con sus proyectos futuros; como un hombre con sus miedos y sus inseguridades…como un simple hombre que necesitaba ser amado.
El libro parece estar contado de manera honesta. Al estar escrito en primera persona, May Pang intenta justificar (no siempre lo consigue) quién le contó esto o aquello cuando ella no estaba presente, dando así un aire de verosimilitud. Lo único que se le puede reprobar son algunas pinceladas (excesivamente literarias) como cuando intenta pasar por pitonisa y cuadrar lo que después terminaría pasando: predice que Sean nacerá el mismo día que su padre o que el propio John dice, según ella, hablando de sus fans, que alguno “probablemente me matará”.
En definitiva, un libro para conocer al hombre, al músico, no al mito en que se convirtió el 8 de diciembre de 1980.